Cinco claves de La Silla Vacía sobre los medios digitales

Blog "De la dirección" en La Silla Vacía

Blog “De la dirección” en La Silla Vacía

La Silla Vacía nació en 2009 con la intención de cubrir la obsesión periodística de Juanita León, su fundadora y directora: el poder en Colombia.

Estas son cinco claves de los medios digitales a partir de la experiencia de La Silla en palabras de su directora.

1. La Silla vive en internet por elección y convicción, no por descarte.

“Si yo tuviera toda la plata del mundo para hacer un periódico en papel, no se me pasaría por la cabeza. Me parece que no hay lugar más emocionante, más creativo, con posibilidades de llegarle a los generadores de opinión y a la gente joven, que internet. Me parece más chévere estar con las tendencias que con el pasado. Para La Silla internet no es el premio de consolación de no poder hacerlo en papel. Es todo lo contrario: la gran apuesta.

Yo me pregunto si los medios tradicionales son realmente un lugar “de confort”. Cuando yo oigo a mis amigos de medios tradicionales, me parecen todo menos confortables. Se la pasan quejándose porque no los dejan publicar lo que quieren, o les dan sólo una página para hacer un gran reportaje que querían hacer, o la historia que querían escribir choca con el publirreportaje que acaba de comprarles el gobernador entonces no la pueden hacer, etcétera.

No siento que eso sea confortable. Siento que para el periodista la zona de confort es contar todo lo que sabe y hacerlo de la manera en que pueda usar su voz lo más posible. Yo pienso que los medios tradicionales han centrado su capacidad innovadora en los negocios y no en el periodismo y en las narrativas. Entonces me parece que para los periodistas es un espacio en general poco creativo y poco gratificante en ese sentido. Eso del confort es bastante relativo”.

2. Los medios digitales democratizan la información sobre todo porque rompen el consenso.

“No es tan fácil crear un medio digital que tenga influencia. Se vende la idea de que los blogs son gratis, que uno puede crear su blog y mañana tiene una gran audiencia y eso no es cierto. Sí es necesario invertir un presupuesto importante, conseguir los periodistas. Un medio digital es una empresa y, como la mayoría de empresas en Colombia, de cada dos una fracasa y los medios no son la excepción. la influencia de los medios digitales es relativa, como es relativa la de los medios tradicionales, la influencia de los editoriales es relativa.

Sin embargo creo que con los medios digitales sí hay una democratización de la información, por ejemplo: Las 2 Orillas publicó que Martín Santos había viajado con la delegación del presidente a Europa. ¿Quién más público esa información? Nadie. Me parece que hay una democratización porque hay otra voz que no está metida en la “fabricación del consenso” de la que hablaba Chomsky, y eso ya es un elemento de democratización. En un ecosistema informativo como el colombiano que es tan pequeño donde los cuatro dueños de los grandes medios tradicionales son todos amigos, todos tienen negocio con el gobierno, todos tienen la finca a dos cuadras en Anapoima, hace que se haga fácil fabricar consensos. Es muy raro que una misma noticia sea cubierta desde ángulos diferentes por dos medios tradicionales. Me parece que la prensa digital por más de que no tenga siempre la misma influencia rompe ese consenso y me parece que esa alternativa y tener otras voces ya es democratizador.

Los medios digitales ejercen un control directo sobre los medios tradicionales de comunicación. Antes era muy fácil tapar ciertos hechos y ahora ni siquiera lo intentan porque saben que va a salir en algún medio digital. Yo si creo que ahí hay una democratización importante”.

3. Los indicadores de éxito de La Silla están definidos por la influencia que tiene el medio en su audiencia y en los líderes de opinión. No por los clics.

“Generar tráfico es lo más fácil. Uno en los medios siempre está debatiéndose entre tener influencia o tener un tráfico masivo. Me parece que cualquiera de los dos caminos son válidos, pero me parece que uno tiene que escoger uno de los dos. Ahora, tampoco tiene mucho sentido hacer unos reportajes gigantescos maravillosos para que no los lea nadie. Obviamente sí existe un propósito deliberado de hacer historias que le lleguen a más gente.

Nosotros lo que hacemos es que todas las semanas, cuando estamos en consejo de redacción, miramos como nos fue en tráfico y decidimos x o y.  Pero yo trato de no ponerle mucha importancia a eso porque me parece que la tentación de poner historias que generen más clics es gigantesca. Nosotros podríamos por ejemplo poner a Uribe y a Petro un día sí y un día no, y tendríamos más tráfico que si ponemos la historia de la Ley de víctimas que sólo quieren leer mil personas. Yo tengo clarísimo qué genera tráfico y qué no, incluso en lo político, sin llegar a la caricatura de poner videos de gaticos.

Los indicadores de éxito que uno tenga en la vida determinan la vida. Y en un medio de comunicación definir esos indicadores es clave. Si en un medio de comunicación, tu defines que tu indicador de éxito son los clics, tu vas a tomar decisiones para generarlos. En La Silla nuestro indicador es: le llegamos a los líderes de opinión y tenemos influencia, o no tenemos influencia.

Por ejemplo: un día que nos alegra a nosotros es el día que subimos la hoja de vida de Miguel Pinedo, hijo de parapolítico, y que iban a nombrar viceministro, y tres horas después de que lo sube La Silla, lo bajan de la página de presidencia y deciden no nombrarlo porque no tenía ningún mérito para estar ahí.

Otro ejemplo es nuestra campaña de Súper Amigos. Este año recibimos 89 millones de pesos en donaciones de los usuarios. Yo digo: ‘es un buen indicador de éxito’. Si la próxima vez recogemos 20 yo digo: ‘algo no hicimos bien este año’.

Un tercer ejemplo.  A raíz de esta campaña nos llegó una carta de un usuario que decía ‘yo comencé a leer La Silla a los 17 años y para mí sólo existía ‘el mesías [Alvaro] Uribe’ y La Silla me confrontó con las opiniones que yo tenía y empecé a entender que había otros puntos de vista y hoy que me gané mi primer sueldo les voy a donar plata, y quiero que sepan que para mi La Silla fue una referencia para entender que había otra visión diferente de la de Uribe’. Otra usuaria que nos dijo “mi papá es el más uribista y yo soy la más anti-uribista. Les vamos a dar esta plata con el compromiso de que La Silla siga siendo un medio que podamos leer los dos”. Para mi esos son buenos indicadores de éxito.

Obviamente uno quiere cada vez tener más tráfico. Si en un año tenemos menos tráfico que el anterior, pues sentimos que algo estamos haciendo mal”.

4. En los medios digitales la comunidad es la nueva audiencia.

“La Silla desde un principio se propuso crear una comunidad alrededor del medio.  En nuestros objetivos desde el principio queríamos ser el sitio en dónde a la gente que le interesa el país viene a hablar del país. Desde el principio comenzamos a hacer cosas para entablar una comunicación con los usuarios. Entonces cualquier  persona pone un comentario en La Silla Vacía y nosotros le respondemos. Hay alguien del otro lado, y la gente siente y aprecia ese respeto con el usuario. Yo creo que la gente aprecia que al entrar a La Silla no sale una pauta en frente del contenido. Hay cosas de respeto, como de decir: ‘realmente yo quiero que tu experiencia sea placentera y nos tomamos el trabajo y estamos dispuestos a perder ciertas cosas con tal de mantener esa relación de respeto’.

Más o menos el 30% de nuestras historias vienen de los usuarios y la gente aprecia esto. Olga Lucía Lozano, la editora creativa, ha hecho cosas muy chéveres en La Butaca, como la zona de “despecho político”, en dónde los usuarios pueden poder todos sus desamores políticos. Hemos tratado de crear una zona de participación inteligente de los usuarios. Desde el principio dijimos: ‘queremos que la audiencia produzca contenido pero no cualquier contenido’. Tenemos una editora de audiencia que se sienta con los usuarios y los edita, y si la historia no pasa nuestro estándar no se publica y la gente aprecia esto y genera cierta fidelidad.

Ante todo es el tono que usamos lo que permite una conversación permanente que no pone a la audiencia como un producto que le vendes a los que pautan, si no que realmente hace parte de tu sala de redacción.

Yo creo que los medios digitales tenemos una ventaja competitiva frente a los tradicionales en este punto: si uno logra crear una comunidad a su alrededor o no”.

5. La nueva apuesta de La Silla para su sostenibilidad es una red social para conversaciones especializadas.

“La Silla vive 50% de cooperación internacional, de oprganizaciones como Open Society, Ford Foundation, Ned, Oxfam y Pax Christi. El otro 50% viene de talleres y conferencias, hacemos unos debates con la Universidad Javeriana y asesoramos medios en las regiones.

Ahora estamos diseñando un nuevo modelo que es convertir a La Silla Vacía, con los aportes que nos hicieron los Super Amigos, en una red social. Estamos creando unas plataformas de conversación en donde vamos a crear comunidades cerradas de expertos para debatir temas, y estamos buscando patrocinadores para cada una de esas redes, por ejemplo, una es sobre paz, otra sobre mujeres empoderadas. Entonces creo que eso va a cumplir el doble propósito de que, por un lado la conversación más interesante sobre el país se de en La Silla, y al tiempo generar un modelo de negocio a partir de eso”.

 

[Este texto se editó a partir de la participación de Juanita León en el conversatorio “Construyendo una democracia efectiva: el rol de los medios de comunicación”, organizado por el Centro Carter y el Ceper en noviembre pasado en Bogotá. León participó en el panel “¿Son los medios digitales una alternativa a los medios tradicionales, contribuyen a la democratización de la información?” junto a Daniel Moreno, director de Animal Político y Pacho Escobar, editor de Las2Orillas. El panel fue moderado por Carlos Huertas, director de Connectas.]

 

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